¡Cuchillos en acción! PDF Print E-mail
Written by Mariano Gugliotta   
Sunday, 16 March 2008
El cuchillero forjador Mariano Gugliotta prueba uno de sus cuchillos de campo.

Sin lugar a dudas  desde que se creó el cuchillo fue siempre utilizado para diversas tareas, claro que las principales fueron cortar y perforar. Los primeros artesanos cuchilleros sólo buscaron eso, que sus obras realizaran de la forma mas eficiente esas dos simples tareas, cortar y pinchar. Esto fue lo que los llevó a mejorar sus técnicas, los incentivó a mejorar los materiales, y a desarrollar nuevas formas de que sus cuchillos fueran cada vez más eficientes.

Pasados los años y los siglos aquellos antiguos preceptos de que los cuchillos deben cortar y pinchar de la forma más eficiente posible fueron continuados.

Claro que en estos días donde la ciencia y la tecnología pretenden marcar los valores a seguir también lo han hecho con los cuchillos. Hoy por hoy mucha gente cree que un buen cuchillo debe ser realizado de acuerdo a estándares tecnológicos industriales, y que si no son realizados de acuerdo a lo que dicen los libros de metalúrgica son por lo menos poco confiables.

¿Pero y la tradición cuchillera que incentivo tantos cambios, la que realizó los cuchillos con los que nuestros ancestros se abrieron paso a través de los milenios, que realizó los cuchillos y armas blancas que conquistaron un mundo, que llevaron al hombre a los confines de este planeta y hasta luna, están equivocados?, bueno yo quiero pensar que no.

 

 

Cuchillo Maniaco - foto 1Hace un tiempo un cliente me encargó un cuchillo que debía reunir ciertas características para serle útil en sus actividades al aire libre.

Debía ser liviano, fuerte, con buen filo, y resistir castigo sin romperse.

ciertas características que el necesitaba por la actividad que el realiza. Debía ser liviano, fuerte, con buen filo, y resistir castigo sin romperse.

Bueno el resultado fue el cuchillo que ven la foto, en ese entonces no tenía cabo.

 

Es una hoja forjada en acero boro, con un templado total y un revenido intenso.

La sección de hoja es convexa, la espiga esta rebajada para alivianar la empuñadura y correr el balance del cuchillo más al centro de la hoja.

Una vez que tuve lista la hoja me pregunte que tan bien ha quedado, si realmente resistiría el trabajo al que sería expuesta.

Claro que mucha gente me aconsejo medirle al dureza con un durómetro, otros me sugirieron que realizara otras pruebas todavía mas sofisticadas.

Pero lo que hice fue hacer lo que vi tantas veces en el taller de mi padre desde que soy pequeño, PROBARLA.

Así que conseguí un taco grande  de Quebracho (una de las maderas mas duras de Argentina), uno mas chico de madera semi dura, y un papel.

La prueba numero uno fue cortar una parte del quebracho apoyando la hoja sobre la madera y usando otra para golpear el lomo. hoja. Solo le di tres golpes fuertes y la hoja se clavo sobre el tronco rebanando una sección de este limpiamente.

La hoja seguía igual que antes así que pase de inmediato a realizar la prueba numero 2.

Usando el mismo tronco de quebracho como base coloque el taco de madera semidura sobre este y le clave la hoja de punta y martille hasta que lo atravesé por completo.

Sin mirar la hoja tomé una hoja de papel y realice varios cortes seguidos para comprobar que el filo no solo no había sufrido daños si no que además estaba afilado como ante de empezar el test.

 

La hoja seguía indemne.

Así que decidí realizar una prueba final.

 

 

 

 

 

En el mismo tronco de madera dura coloque la hoja de punta y utilizando otra martille hasta que se clavo en este. Según se ve en la foto la hoja penetro de punta mas de 3cm. Se clavo tan bien que me costo bastante trabajo poder liberarla.

Otra vez la hoja estaba igual que antes de empezar el test y el filo seguí con la misma eficacia.

 

Ahora bien, esta hoja no tiene nada fuera de lo convencional, simplemente fue forjada, templada, y revenida, siguiendo los métodos que aprendí de mi padre, de las experiencias de otros como el, y las mías propias. Nunca utilice un termómetro para saber a que temperatura estaba forjando, ni templando, jamás medí la dureza, o utilice un baño de sales para templarla. Ahora a muchos de mis colegas esto le parece una barbaridad y dirían que soy temerario por hacerlo, pero la verdad que el arte de hacer chuchillos es anterior a los modernos aparatos y a los especialistas en cuchillos, es de la época donde los cuchillos debían cortar y pinchar de la forma mas eficiente posible.

 

Mariano E. Gugliotta

 

 
Next >